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Los invito hacer un poco de ficción, pensemos, por un momento, que somos capaces de revisar de manera detenida la mayoría de los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) de los colegios de nuestro país, sin temor a equivocarme,  apuesto que encontramos algún párrafo que “declara”  que son comunidades educativas “inclusivas”, “participativas”, etc.

Mi confianza a no equivocarme en cuanto a lo anterior, no está puesto en el mandato de la Ley 20.845 de Inclusión Escolar que entro en vigencia el pasado 01 de marzo, y que, en mi opinión, está centrada en acciones de carácter plenamente administrativos, más que en “procesos” inclusivos para niños, niñas y adolescentes en situación de discapacidad o necesidades educativas especiales al interior de las comunidades educativas.

 

Mi confianza, más bien está puesta, en la capacidad que tienen las personas por inclinarse al Amor, un Amor Benevolente al servicio de las personas y su dignidad. Precisamente esas características, han quedado de manifiesto en la magnífica representación de la obra  MAMA ROSA que los estudiantes de la academia de teatro dirigidos por Miss Alejandra Díaz Brito  han presentado al público el pasado martes en el teatro municipal de San Felipe.

Así las cosas, a través del teatro y su elenco Miss Alejandra pone en “modo concreto” un principio de nuestro proyecto educativo; La Inclusión Escolar, que nuestro colegio brinda – sin discriminación -  a los estudiantes con necesidades educativas especiales del Valle del Aconcagua.  Es verdad que es un camino que nuestro colegio decidió recorrer no solo – lo subrayado es un matiz importante - porque la ley hoy “obliga”, si no, más bien, por la convicción profunda que la educación del presente radica, entre otras cosas, en la diferencia que existe entre los que se declara – muchas veces como letra muerta – y lo que efectivamente se hace. Ahora bien, no basta solo con realizar lo que se declara, también es importante de qué forma se realiza. En términos simples: Con que cuidado, cariño, compromiso y abnegación logramos sacar lo mejor de cada uno de nuestros estudiantes.  En la obra Mama Rosa, Miss Alejandra logra, sin duda, plasmar plenamente esos ideales. ¡Felicitaciones, sinceras felicitaciones!